La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exigió ante la Organización de Estados Americanos (OEA) «la libertad plena de todas las personas presas políticas» y reclamó a Caracas transparencia y una visita a los centros de detención «con acceso irrestricto».
«La privación arbitraria de la libertad por motivos políticos es una de las expresiones más graves del derrumbe del Estado de Derecho. En Venezuela esto no es un exceso aislado: es una política de Estado, sostenida y deliberada», declaró el presidente de la CIDH, Edgar Stuardo Ralón Orellana, en un comunicado leído por la secretaria ejecutiva del organismo, Tania Reneaum, ante el Consejo Permanente de la OEA.
Por ello, demandó que «toda detención arbitraria debe cesar de inmediato» y ha exigido, en representación de la CIDH, «la libertad plena de todas las personas presas políticas y de conciencia», advirtiendo al tiempo de que «las liberaciones parciales no agotan las obligaciones del Estado».
Asimismo, el dirigente de la Comisión exigió «acceso pleno y verificable a la información pública» y «listas oficiales de personas detenidas, procesadas y amnistiadas, con nombres y estado procesal», además de «protección absoluta contra la tortura y reformas estructurales que garanticen la no repetición y el restablecimiento de la democracia».
«Reiteramos con la mayor firmeza la urgencia de una visita ‘in sito’ a Venezuela, con acceso irrestricto a los centros de privación de libertad», agregó, tras subrayar que «la pregunta ya no es si la CIDH está dispuesta, lo está; la pregunta es si el Estado venezolano lo está».

Tales han sido las reclamaciones que han dado conclusión a un texto en el que el comisionado Ralón argumentó que «no hay Derechos Humanos plenos sin democracia».
«La democracia no es un adorno del sistema interamericano: es su condición de posibilidad. Y la privación arbitraria de la libertad por motivos políticos es una de las expresiones más graves del derrumbe del Estado de Derecho», defendió, antes de lamentar que «en Venezuela esto no es un exceso aislado: es una política de Estado, sostenida y deliberada».
«Solo en 2025 otorgamos 36 medidas cautelares, la mayoría a personas privadas de libertad por motivos políticos: defensoras de Derechos Humanos, periodistas, familiares de detenidos y, en varios casos, núcleos familiares completos», detalló el presidente de la CIDH.
Destacó los «más de 300 testimonios de víctimas» recogidos por el Mecanismo Especial de Seguimiento (MESEVE) de la Comisión y las «cerca de 30 audiencias temáticas» celebradas sobre este tipo de detenciones en Venezuela. «La evidencia es abrumadora», anotó.

En este sentido, alertó que, «a abril de 2026, 454 personas continuarían detenidas por razones políticas: 44 mujeres, un adolescente, 286 civiles y 186 militares», que aunque supone una cifra menor a las «2.062 detenciones por motivos políticos» documentadas por la sociedad civil en la segunda mitad de 2024.
Sin embargo, Ralón señaló que «persisten la desaparición forzada, la tortura, la incomunicación prolongada y la negación de atención médica», una serie de circunstancias que ha vinculado a las «al menos 18 personas» fallecidas «bajo custodia del Estado».
El dirigente de la CIDH ha tomado «nota» de la ley de Amnistía, que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, dio por terminada a finales de abril tras haber beneficiado, según ella, a más de 8.600 personas que habrían logrado «libertad plena».
Sin embargo, el comisionado insistió que «la sociedad civil registra apenas 186 con libertad plena, mientras 554 permanecen bajo medidas cautelares», como «prohibición de salida, presentación periódica, prohibición de manifestar o de hablar con la prensa». «Eso no es libertad: es libertad vigilada», aseveró.

«La CIDH no normalizará lo que no debe normalizarse, no aceptará como avance lo que es apenas un gesto y no dejará de nombrar lo que ocurre por su nombre: una política de Estado de represión que el sistema interamericano tiene el deber de confrontar», se comprometió el líder de la Comisión en un comunicado en el que ha querido subrayar que «no hay Derechos Humanos plenos sin democracia».
Tras la exposición de argumentos realizada por Tania Reinaum, el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, respaldó la propuesta de una visita ‘in situ’ de la CIDH a las prisiones venezolanas, alegando que «proporcionaría la transparencia y la rendición de cuentas que la situación exige y, sobre todo, que el pueblo venezolano merece».

«Cada persona detenida por sus posiciones y opiniones políticas representa un obstáculo para la estabilidad democrática y el progreso que la región necesita. La represión y la persecución política no pueden tolerarse en nuestro hemisferio», manifestó.
por eso reiteró su «llamado a las autoridades venezolanas para que agilicen incondicionalmente la liberación de todas las personas privadas de libertad por motivos políticos».
Así mismo manifestó que la Organización de Estados Americanos «está dispuesta a apoyar a Venezuela y a sus Estados Miembros mediante líneas de acción complementarias y que se refuercen mutuamente, con el objetivo de restaurar la confianza, fortalecer las instituciones democráticas, mejorar la gestión pública y fomentar la gobernanza sostenible».

«El futuro de Venezuela, al igual que el de cualquier Estado en este hemisferio, debe fundamentarse en la voluntad de su pueblo. La OEA no está aquí para imponer soluciones. Estamos aquí para apoyarlas en el camino hacia la democracia representativa, la estabilidad política y la prosperidad», aclaró.
Sin embargo, advirtió que se debe «reconocer el derecho del pueblo venezolano a determinar su propio futuro» y pedir «a todos los actores dentro de Venezuela y en todo el mundo para que asuman la responsabilidad compartida».
Por su parte, la opositora venezolana María Corina Machado agradeció la postura de la OEA en un mensaje en redes en el que ha argumentado que «el desmantelamiento de la represión es indispensable para alcanzar una genuina transición a la democracia y a la libertad en Venezuela».
«Los más de 500 presos políticos, civiles y militares que mantiene tras las rejas el régimen, deben ser liberados, y debe garantizarse la libertad plena, sin restricciones, de cada uno de los venezolanos que fueron secuestrados por razones políticas», dfemandó.

La CIDH otorga medidasa cautelares a otros tres venezolanos
La comparecencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ante la OEA tuvo lugar el mismo día en el que la propia Comisión adoptó una nueva resolución en la que otorga «medidas cautelares» a tres hermanos italo-venezolanos –Carmelo, Daniel y Levin De Grazia– cuyos «derechos a la vida, integridad personal y salud están en riesgo de daño irreparable en Venezuela».
Carmelo y Daniel De Grazia estarían privados de la libertad desde el 19 de abril de 2024, sin recibir la «atención médica necesaria y bajo condiciones inadecuadas de detención», indicó en una nota.
«Levin De Grazia permanecería bajo arresto domiciliario, siendo sometido a hostigamiento por funcionarios estatales», situaciones, todas ellas, sobre las que «el Estado (venezolano) no ha proporcionado información a la CIDH», añadió.
El organiosmo solicitó a Caracas que «adopte las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida, integridad personal y salud» de los tres hermanos y para que tampoco sean «objeto de amenazas, hostigamientos, intimidaciones o actos de violencia», entre otras medidas.
*Vea aquí: La “justicia” del ELN: “Juicio revolucionario” a agentes del CTI y la DIJIN, un golpe a la Paz Total de Petro.
*Con información de Europa Press
Los invitamos a seguir el canal de SinCandado en WhatsApp. Activen la campanita. https://whatsapp.com/channel/0029Va5h18bL2ATvVS9cpQ1S
Visite nuestras cuentas en X (Twitter), Instagram, Youtube y Youtube Music y el podcast de SinCandadoRadio en Spotify y demás plataformas. Arriba encuentran los iconos de acceso.



















































Deja un comentario